Un día te soñé blanca como una nube
y escribía poemas para que bailaran contigo
pero acabé pidiéndole a los pájaros
que siguieran cantando en mi nombre
porque de mi boca sólo salía arena
o una sal descompuesta y amarga
Tiempo atrás adorné tus soledades
y te soñaba blanca como una nube
igual de sencilla y escurridiza
amiga de mis tormentas iracundas
y cercana a ese sol que nunca salía
Ahora no eres blanca como una nube
y yo en vez de poemas escribo bestias
describo la sombra de tus paisajes
y alumbro el pozo de tus miedos
porque ya no eres blanca como una nube
y mis pájaros ya no tienen
a quién mierda
cantarle
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